Todo empezó con unas tijeras
Algo muy simple para hacer dulceros
No tenía máquinas, impresoras ni plóter de corte. Solo ganas de crear y obviamente, muchas dudas.
Descubrí este oficio en uno de los puntos más difíciles de mi vida. Me había convertido en madre y asistir a mi trabajo se había vuelto un tormento. Me pesaba el cuerpo, la mente y el alma. Ya no encajaba en ninguna parte (así me sentía).
Mi mundo había cambiado por completo.
Empecé a crear, a aprender, a equivocarme.
Y también a soñar con vivir de algo que realmente me gustara y me hiciera feliz.
Mi primer sueño no fue tener una impresora. Mi primer sueño nació de cuestionarme:
¿Mi tiempo tenía valor? ¿Algún día podría decidir cómo usarlo?
¿Hasta cuándo llegaría el día soñado en que me liquidaran con ese dinero “justo” por 17 años de trabajo en un corporativo? seria una buena cantidad y con eso podría yo iniciar mi emprendimiento comenzar de cero, invertir, comprar todo lo necesario, ahorrar incluso! pagar todas las deudas! huy si si pedía eso al universo todos los días.
Ese día en 8 años, por mas que busque los medios, jamás llegó…
Hasta que entendí algo que cambiaría todo: mi tiempo SÍ tenía valor, y yo podía decidir cómo usarlo.
No fue fácil tengo que decirlo, recibí críticas.
Me dijeron que lo que hacía era basura.
Que eso no era un trabajo “de verdad”.
Que estaba perdiendo el tiempo.
Que tenía un hobby muy caro.
Y todo esto jamás ayudo por que sumaba a las criticas que me hacia a mi misma.
Yo no soy diseñadora, yo no se diseñar, no se usar Ilustrador, no se ni como se utiliza canva, no se dibujar, no creo poder vender, no tengo las maquinas y una lista interminable de auto juicio y miedo.
Quebré financieramente más de una vez intentando construir mi negocio. Caí, me levanté y volví a intentarlo una y otra vez. Crecí en una época donde nos educaban para conseguir un “buen empleo” ¿Emprender? no eso no te dará prestaciones no te va a asegura un futuro… y la verdad es que nadie te va enseñar a emprender! Ya lo perdiste todo (esa vocecita interna llena de miedo). Aun así YO estaba dispuesta a intentarlo otra vez, incluso a reconstruirme desde cada pedacito roto.
El primer paso creer en mí misma y confiar en que crear con el corazón también puede crear un futuro. tomar en serio mis sueños y comprometerme a aprender todo lo que hasta ese momento no sabia, prepararme pero sin compararme con nadie, a mi ritmo a mi tiempo, sin juicios, sin exigencias.
Hoy sé que no eran solo tijeras.
Era una decisión.
Era elegir mi libertad.
Era elegir vivir generando recursos de algo que amo.
Si estás aquí leyendo esto, quiero que sepas algo:
✨Todos podemos crear
✨ no necesitas empezar perfecto
✨ no necesitas tener todo desde el inicio
✨ solo necesitas empezar y creer en ti para crear la vida que quieres.
Si unas tijeras pudieron cambiar mi vida, imagina hasta dónde puedes llegar tú.
Si hoy estás cansada, dudando o sintiendo que ya no encajas donde estás, quédate.
Esta historia continúa… y quizá también pueda ayudarte a empezar la tuya.
Nos vemos en el próximo capitulo de una vida creativa.